miércoles, 14 de enero de 2009

El Amor y la Justica de un Padre

Mateo 10: 27-33

Alguna vez me pregunté si existe alguna escuela en la que uno pueda aprender a ser Papá. La verdad es que podemos encontrar educación de todo tipo, pero una clase formal para ser Padres o Esposos no existe en el mundo académico. Si existen personas y lugares que ante esta falta de opciones y con muy buen criterio se han sumergido en la tarea de entender y ayudar a quienes muestran grandes dificultades con responsabilidades de ese tipo.

La lectura de hoy, inspirada por el Espiritu de Dios, muestra a un Padre que no tiene secretos ni tiene cosas ocultas, que su enseñanza es válida en cualquier circunstancia. Este Padre imparte con autoridad sus criterios y le deja muy claro el panorama al hijo en términos de saber cuál o qué son las cosas que deben ocupar su vida y a qué cosas debe realmente temer, entendiéndose temer como considerar un real peligro.

Este Padre además, usando palabras muy sencillas de entender, grafica el valor de su hijo y cómo él cuida amorosamente de cada circunstancia de su vida. Termina el relato no con una amenaza del Padre al hijo, sino que con una advertencia, con un consejo de sabiduría para que el hijo no vaya a pensar que su Padre es la fuente en la que puede encontrar todos sus deseos cumplidos aún cuando esos deseos se hayan convertido en caprichos o en sin razones.

Los hijos aveces pensamos, muchas veces!, que los Padres en realidad no entienden nuestros sueños y aspiraciones y que no tiene sentido confiar en sus consejos o seguir sus reglas. Entonces este Padre advierte que la desobediencia de sus preceptos acarreará consecuencias muy graves para ese hijo. Es justo pues que un Padre que trabaja incansablemente por el bienestar de sus hijos, reciva respeto y consideración de parte de aquellos a los que entrega su vida y su mejor esfuerzo.

Es muy importante, extremadamente importante diría, que los hijos entendamos que la obediencia y el respeto a nuestros Padres (y mas aún a nuestro Padre Eterno) es una obligación que tenemos dentro de nuestra lista, el punto mas alto de ella, y que dicha obligación cumplida trae múltiples bendiciones a nuestras vidas.

Amor y Juticia van de la mano. Nuestro Padre nos ama con un Amor celestial, pero a su vez busca que ello refleje su Justicia pía, pero justicia al fin, asi que consecuencias de la desobediencia pueden marcar negativamente la vida de las personas. Siempre decimos, porqué Dios mio? quizás detras de esa pregunta hay una estela de desobediencia ante Dios que no ha sido limpiada por la Juticia divina. Que si confesares con tu boca, Dios es justo para perdonar vuestros pecados!

Que Dios te Bendiga!
:)LG

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